¿Qué dice Un Curso de Milagros sobre juzgar?

Un Curso de Milagros distingue entre discernir —elegir qué comer, con quién quedarte, cuándo irte— y juzgar en el sentido de dictar sentencia sobre lo que alguien es. Lo segundo es lo que propone soltar.

El Manual para el maestro dedica una pregunta entera a esto: «¿Cómo se deja de juzgar?». Su respuesta no es moral, es práctica: juzgar es agotador y además imposible de hacer bien, porque para juzgar de verdad habría que conocer todo el pasado, el presente y el futuro de la persona, y no lo conocés.

En pocas palabras: el Curso no te pide ser tonto ni tragarte todo. Te pide dejar de fingir que sabés lo que alguien es.

Dónde lo dice el Curso: Manual para el maestro, §10 («¿Cómo se deja de juzgar?»)

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Preguntas frecuentes

¿No juzgar es dejar que me pasen por encima?

No. Podés poner límites clarísimos sin condenar a nadie. De hecho, sin la carga del juicio los límites suelen salir más firmes y menos violentos.

¿Y si alguien hizo algo objetivamente grave?

El Curso no borra los hechos ni las consecuencias. Lo que discute es la sentencia sobre el ser de la persona, que es lo que te encadena a ella.

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Explicación propia, en lenguaje simple, para quien no leyó el libro. No reemplaza la lectura de Un Curso de Milagros. Ver todo: Glosario del Curso.