¿Se puede hacer Un Curso de Milagros sin creer en Dios?

Sí, se puede. El Curso no pide fe previa: pide que apliques las ideas y veas qué producen. Es explícito en que no hace falta creerlas, aceptarlas ni que te gusten.

El Libro de ejercicios lo dice de manera casi provocadora: algunas ideas te van a resultar difíciles de creer y otras te van a sorprender, y «nada de eso importa». Se te pide usarlas, no juzgarlas. «Es utilizándolas como cobrarán sentido para ti.»

Hay además un dato que suele tranquilizar: la persona que anotó el libro se describía como atea cuando empezó.

En pocas palabras: podés practicar desde la duda, y la duda no arruina el resultado.

Qué hacer con el vocabulario religioso

Traducilo mientras practicás, sin forzarte a creer nada. «Espíritu Santo» puede leerse como la parte de tu mente que todavía puede mirar sin acusar. «Voluntad de Dios», como la dirección que deja paz. «Hijo de Dios», como lo que todos somos en verdad.

El Curso no se ofende: su propia introducción reconoce que la forma es una entre muchas.

Dónde lo dice el Curso: Libro de ejercicios, Introducción; Prefacio

¿Querés aplicarlo a algo tuyo? Contáselo a la guía y te responde desde el Curso, en lenguaje simple.

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Preguntas frecuentes

¿No es hacerse trampa practicar sin creer?

No, es el método que el libro propone. La convicción, si llega, llega por experiencia y no al revés.

¿Puedo saltear las partes que hablan de Jesús?

Podés. Lo importante es que sigas practicando la lección del día; el Curso no funciona como examen de contenidos.

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Explicación propia, en lenguaje simple, para quien no leyó el libro. No reemplaza la lectura de Un Curso de Milagros. Ver todo: Glosario del Curso.