Cómo perdonar según Un Curso de Milagros, paso a paso

El perdón del Curso no es una decisión heroica: son unos pasos chicos que se pueden hacer hoy, con una situación real, sin necesidad de sentir nada especial mientras los hacés.

Elegí algo concreto y mediano —no lo más grave de tu vida— y andá por acá:

  • Nombralo sin adornos. Qué pasó y qué te molesta. Sin justificar al otro y sin agravarlo.
  • Encontrá la acusación exacta. No «me hizo daño», sino la sentencia: «es un egoísta», «no debería haber pasado», «yo fui un idiota».
  • Notá el costo. ¿Cuánto tiempo de tu día ocupa sostener eso? Esa es la razón para soltarlo, no la bondad.
  • Soltala por un momento. «Elijo soltar esta acusación un momento y pedir paz.» Un momento, no para siempre.
  • No revises el resultado. Si aparece de nuevo en diez minutos, repetís. Eso no es fracaso: es el ejercicio.

En pocas palabras: no perdonás porque el otro lo merezca. Lo soltás porque lo estás cargando vos.

Lo que no es parte del paso a paso

No hay que sentir cariño, ni llamar a nadie, ni volver a una relación, ni decirle a la persona que la perdonaste. Nada de eso es requisito.

Tampoco hay que entender por qué pasó. El Curso no pide comprensión: pide soltar la condena.

Dónde lo dice el Curso: Lección 121; Texto, cap. 17

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Preguntas frecuentes

¿Cuántas veces hay que repetirlo?

Tantas como vuelva. La mayoría de las acusaciones grandes se sueltan de a poco, muchas veces, no en un acto único.

¿Y si me sale con bronca?

Sirve igual. El Curso pide disposición, no serenidad. Decirlo enojado cuenta.

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Explicación propia, en lenguaje simple, para quien no leyó el libro. No reemplaza la lectura de Un Curso de Milagros. Ver todo: Glosario del Curso.